La calidad de los suéteres de lana debe distinguirse desde cuatro aspectos.
Primero, la apariencia: la superficie del suéter debe ser lisa y peluda, con puntadas nítidas y sin hilos gruesos ni finos, partículas de lana, puntadas finas y densas, patrones, manchas ni marcas de calor. Producto.
El segundo es el ribete: prendas sencillas con puños y dobladillo acanalados. Los bordes acanalados son rectos, sin estar sueltos ni arrugados, y aquellos que ofrecen un tacto mullido, calidez y elasticidad se consideran productos de alta calidad; de lo contrario, son inferiores.
El tercero es el color: color brillante, agradable a la vista, los suéteres de pura lana o mezcla de lana tienen grasa suave, el color de cada parte es el mismo y no hay defectos obvios como color, diferencia de color y grado de color.
El cuarto es la sutura: la sutura es firme, las puntadas son uniformes, las puntadas son rectas, no hay fugas ni ojos delgados obvios y otros defectos son productos de alta calidad, y viceversa.
