Identificar los suéteres es realmente muy sencillo. Como consumidor común, podemos identificar la autenticidad de los suéteres de cachemira mediante seis métodos: tocar, agarrar, colocar, fotografiar, apretar y quemar.
Tacto: La superficie del suéter de cachemira es de 60-70 mm, y la lana es más fina que la lana común, con una finura promedio de 14-16 um, por lo que se siente sedoso y cómodo al tacto. Sin embargo, algunos suéteres de cachemira en el centro comercial son muy resbaladizos. Después de frotarlos con los dedos, siguen sintiéndose resbaladizos. Esto se debe a que la ropa está rociada con talco.
Agarre: La lana tiene médula y es sólida, mientras que los suéteres de cachemira no la tienen y son huecos, por lo que son bastante elásticos. Al sujetarlos con la mano, se sienten como arroz glutinoso elástico.
Colocación: Toma un puñado de cachemira y suéltalo. Al ser proteína animal, se recuperará inmediatamente, suave y resistente a las arrugas.
Foto: Tome el suéter de cachemira, fotografíe el punto brillante y verifique su densidad. Las líneas son claras y nítidas, y no es fácil que la luz se transmita. Si la densidad es floja, las normas no son correctas y la luz se transmite fácilmente. Un buen suéter de cachemira no solo requiere buena pureza, sino también cierta cantidad. Este es un indicador importante para evaluar los suéteres de cachemira.
Peso: Pese el suéter de cachemira. Una cantidad demasiado ligera podría afectar la densidad de fabricación y resultar insuficiente. Si es demasiado pesado, puede mezclarse con lana.
Quema: Al quemarse, el suéter de cachemira no solo desprende un olor a proteína y pedernal, sino que arde lentamente. La ceniza quemada adquiere un aspecto polvoriento y se rompe al tacto. Al quemarse la lana, también desprende un olor a proteína y pedernal, pero la ceniza de la fibra se encoge rápidamente formando una bola debido a la quema de la fibra china, que es fácil de torcer y romper.
